lunes, 9 de agosto de 2010

Quiero que llegue ya. Y volver al mismo tiempo, si eso fuera posible. Ya sé que no lo es.
Volver a experimentar ese aire fresco y húmedo, con la brisa delicada, y el tierno abrasamiento del sol.
Andar con las alpargatas blancas, ennegrecidas por las veredas porteñas.
Pelar la remera vieja de Jimi Hendrix, esa que pasó por las manos de Arnedo, la retorció, la transpiró y le pasó su magia. Qué importa que ya de amarilla no tenga nada, si total..
Agarrar la bici y perderme una tarde soleada y aburrida en las calles de Mataderos o Villa Luro, buscando la casa del Paraíso.
Ir, como antes, por los caminos de ladrillito del Parque. O con la pelota toda pinchada, desinflada. Que la inflen los del 182, si no son tan ortibas.
Y al lado del viejo natatorio tomar agua de la canilla esa que, tiempo después, le hizo caber la muerte por leptospirosis a una piba. Se sacó la lotería, pero la que nadie quiere. Yo zafé.
Vaciar una tras otra las cocas de vidrio, con Dennis en la placita. O con Claudio y Martín a la noche.
Sólo ver la placita, en esa época, era la gloria misma. Los veinte metros que me separan eran un descampado.
Quiero la libertad y la anarquía, refrescadas con bombuchas de colores.
Quiero que vuelva el verano, y con él... los buenos tiempos.

viernes, 23 de julio de 2010

Tres cuadras

5 pm. Exterior. Ida.
Yendo para Alberdi por Vucetich veo unos novios teenager discutiendo. Parece que el de los reproches es el pibe... qué dificiles las penas de amor.
Vuelta
Una vieja desde la ventana en el primer piso de su casita barata grita: "Negrito, negrito, ¿entrás?" Me alarmé ante los llamados de la doña, pero no: llamaba a su perro que, dócil, obedeció.

6.30 pm. Ida.
La pareja sigue la discusión en otra esquina (cortar la pelea fugándose no funciona en la vía pública, lugar ideal para la persecusión), pero era momento de la defensa: la chica.

7.30 pm. Ida.
Ya era de noche, e iba de un local a otro. Me crucé a los jóvenes amantes: estaban callados, asimilando la situación, en una parada de bondi.
Del otro lado de Alberdi cruzaban tres flacos, dos conocidos del barrio: uno del Pincha, el otro El Pájaro. El tercero estaba con muletas. Mientras cruzaban, se venía un patrullero a toda velocidad, así que tuvieron que maniobrar para no morir bajo ruedas.
-Dale, hijos de puta. Corren al pedo, van a buscar pizza seguro los putos.
-¿Éstos siempre comen pizza?

7.55 pm. Ida y vuelta.
Después de un olvido (nunca abandono viejos hábitos), vuelvo a casa. La parejita, en la parada del bondi, se besaba. Final feliz.

domingo, 27 de junio de 2010

la orgía de hammonds y bandoneón -ese bandoneón, maestro- y el bajista italiano, un demente absoluto; los climas y las emociones que generás, caos y melancolía, felicidad, angustia. revolucionario absoluto.

mezcla perfecta de trip hop y tango, otra revolución, pero siglo xxi: maquinitas por doquier, trance, mashups. aire nuevo.

hoy me intoxiqué peligrosamente de piazzola y bajofondo.

domingo, 23 de mayo de 2010

giró la Rosa de los vientos

En tu cajón olvidado (olvidadísimo) quedó un papelito que sólo me hace acordar cómo te conocí y me sorprendí y pensé "esta es mi alma gemela", pero a 1000 kilómetros al sur y me parecía muy buena idea conocerte, dejarte algún mensajito, pero no lo hice (la historia de mi vida).
Tus ojos verdes, el rock progresivo y cómo tocas el bajo, el instrumento más hermoso del planeta.
¡Encima a vos también te firmó Aznar!

"El harem de Barrabás", tan de cabaret. Ni sé que hacía ahí, en tu cajón olvidado. Ahora, no puedo pasar por ahí sin acordarme de vos.

domingo, 16 de mayo de 2010

Perdón por no actualizar seguido. Pero ahora, solo quiero felicitar a un ídolo.



Vení a Boca, hijo de puta.

sábado, 3 de abril de 2010

El Bicho del Bichi

Lo dije hace más de seis meses: Argentinos va a ser el próximo representante del tiki-tiki reinaugurado en Huracán de la mano de Cappa. Si mantenía al tándem Pichi Mercier / Mutante Ortigoza; los defensores Canuto, Caruzzo, Prósperi (que a veces va de volante); y sumaba un nueve -en ese momento Pavlovich no andaba derecho como ahora- la destruía.

Ahora que vengo viendo varios partidos creo que debería resignar un volante carrilero y sumar un creativo adelante de Ortigoza. Peñalba, aquel CRACK, podría volver. Pero la base está, diría el violapibes. Se cae un poco en los segundos tiempos, es un tema físico, pero eso se puede resolver.

Yo creo que el Bichi se lo merece. Y el mutante, ni hablar; amén de que lo vengo bancando hace mucho tiempo. Después de Verón y de Riquelme, el jugador con mayor panorama del fóbal hoy.

¡Suerte Bicho!

viernes, 26 de marzo de 2010

Cerrado por reformas

Hoy se exhibía en el cine Gran Rivadavia, al aire libre ya que adentro hay miles de fantasmas, El secreto de sus ojos, la peli-del-momento, a modo de "protesta" para que no demuelan el cine y lo reabran. Aprovechando el suceso, rescaté de mi anotador una pequeña crónica del día en que a la mole de cemento le pusieron el cartel de "Se Vende". Ahi va.

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Requiem para
Recuerdos de un cine de barrio
(y algo tachado)

El cartelón puesto hace una semana en la imponente fachada del cine Gran Rivadavia es tajante: SE VENDE. Nuestro cine no existirá más. Ya era muy poco creíble el collage de letras que informaba a la población de Floresta que estaba "CERRADO POR REFORMAS". Esa notificación ya tenía, mínimo, 5 años. Incluso se podría decir que no es de extrañar la venta. Pero ese cine era distintivo del barrio. Una referencia.

Allí, pibes de mi generación pudieron ir a sus primeras funciones a la pantalla grande, o al teatro. Siempre me recuerdan que de purrete me llevaron a ver a Los Picapiedras. O los testimonios de mis tíos, mártires, que llevaron a ver a mis primas a las infames -y afortunadamente olvidadas- Bananas en pijamas. Pero no sólo había entretenimiento infantil. En ese teatro supo tocar León, y también Spinetta. Eso es un lujo para cualquier curriculum teatrero.
Los afiches que hoy sirven para tapar el enorme hall central y las dos escaleras imponentes, todo vestido de mármol, nos revelan sus últimas películas exhibidas: La Edad del Sol (plena época revolea-ponchos); una gran película llamada Secretos y mentiras; y una que (¿lo habrán sospechado?) sería un éxito rotundo de taquilla: Jurassic Park.

De vez en cuando, algún afiche se da vuelta de manera misteriosa para revelarnos otro título. Tal vez sean los intentos del propio cine por mantener viva su memoria.


Si, se equivocó el boludo: es Floresta, flaco.